SEPELIO

Se busca a una persona que no sea de la familia del difunto para que lo arregle. Si la persona recién fallecida es de sexo masculino, la visten con calzón de manta, sombrero y guaraches, este tiene que ser de palma, a decir de los oriundos, "en la otra vida" así lo refieren, es un mundo donde hay muchas espinas y se encuentran con un suelo demasiado accidentado y peligroso, alcanzando pues la palma de que está hecho el guarache una textura tan fuerte que nada le traspasa ni lo lastima y, así permite que el difunto pase por el purgatorio y todo cuando así lo disponga "al altísimo" dios sin ningún problema, además en su féretro le depositan una red con tortillas y cacao, porque según la creencia, éste último representa dinero, y es para que en el otro mundo no le haga falta. Si es mujer, algunas familias acostumbran vestirla con traje regional, o sea un pequeño tenate, rollo, huipil, otras las cubren solamente con manta, y en su ataúd le ponen un pequeño recipiente con tortillas y aquellos útiles domésticos que hayan sido usados mas habitualmente en vida como es su reboso, collares, o incluso el atavió nupcial con el que se casó.

A los difuntos pequeños si son menores de un año no se pone nada. A partir de ocho o nueve años les ponen algo o se les depositan cosas y pertenencias propias en su ataúd.

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© | 2006 | Figueroa Bautista Maritza, Gonzalez Gay Janet