Cartilla 5. Agricultura y agroforestería en laderas

 
 

La mayoría de las tierras de las comunidades indígenas y campesinas se ubican en las laderas de las serranías del continente americano. El desarrollo de la agricultura y agroforestería de ladera es de vital importancia para la sobrevivencia campesina y la conservación de los recursos: agua, suelo y biodiversidad. Un mal manejo de los suelos, aun con tecnologías indígenas, puede ser muy nocivo para su conservación.

El sistema indígena, que P. Moguel y V. Toledo (figura 16) llaman “jardín de café” (en un clima subtropical húmedo), es uno de los sistemas de producción más interesante para el manejo de ladera o huerto familiar. Como agroecosistema sostiene la mayoría de los servicios ambientales de los bosques tropicales y de neblina. Ubicados estos sistemas entre 600 y 1,500 msnm, estos cafetales ocupan un sitio estratégico para la dinámica de las cuencas hidrológicas. Son sistemas que “secuestran”, además, el carbono, componente de uno de los gases invernadero. Asimismo, la biodiversidad local se mantiene y las aves locales y migratorias, por ejemplo, encuentran protección en estos sistemas. Desde el punto de vista cultural, en estos cafetales se hallan las plantas básicas que los campesinos indígenas requieren para la reproducción de su cultura. Se trata del uso intensivo de la biodiversidad local sin destruirla. Desde el punto de vista social, son altamente intensivos respecto a la superficie que ocupan de tal manera que, con poco territorio, se obtiene una buena productividad global. Desde el punto de vista económico, la productividad del café es mediana a baja, pero alta en su conjunto si se toman en cuenta los demás productos. Lo anterior quiere decir que esta unidad de producción puede amortiguar eficientemente los altibajos que presentan los precios del café, ya que tiene otros productos que ofrecer para el autoconsumo y el mercado. Este sistema cuenta aproximadamente con siete pisos de vegetación y junto a sistemas similares en Sri Lanka, Asia, y Brasil es lo más parecido a la selva que han desarrollado los grupos humanos. En el primer piso tenemos herbáceas, hasta de 1 metro de altura, responsables de cubrir el suelo protegiéndolo del lavado de nutrientes por agua de lluvia y, al mismo tiempo, del suministro de sombra de la materia orgánica. El segundo nivel se compone de semiarbustivas o semileñosas hasta de 2 metros de altura. Este estrato se compone de palma camaedora, café, cárdamomo, mandioca, etcétera. El tercer nivel puede incluir café, plátano, papaya, ricino, pero su principal papel es reducir el impacto de las lluvias torrenciales sobre el suelo. El cuarto piso, de hasta 6 metros de altura, lo compone el café arábico, naranjas, acerolas, cacao, guayabas y guanábanas. El quinto piso puede estar conformado de palmeras finas que conforma un dosel menos denso que los estratos anteriores. El sexto piso podría conformarse con árboles de hule (caucho, guayule), frutales tropicales como los zapotes (chico y mamey), palma de cocos. El séptimo piso podrían ser árboles maderables.

Este sistema sólo puede ser desarrollado por campesinos y es mucho mejor que las plantaciones forestales monoespecíficas que últimamente grandes compañías y gobiernos están promoviendo en todo el mundo.

Figura 16 Policultivo agroforestal: “Jardín de Café”, en Santos Reyes, Nopala, Oaxaca, México.


Figura 17. Ciclos de nutrientes en sistemas agroforestales

Terrazas en curvas a nivel para conservar el suelo y mejorar la fertilidad: según la inclinación de la ladera se generan terrazas grandes o pequeñas. Las figuras 17 y 18 nos muestran el trabajo en laderas de campesinos en Honduras.

Figura 18. Laderas de indígenas mayas en Honduras.
Figura 19. Control de la escorrentía del agua en laderas y mantenimiento de la humedad por zanjas a curvas de nivel, según la inclinación de la ladera.

En otras latitudes, y regiones indígenas como en México, Guatemala y Nicaragua, las mismas técnicas y las plantas tienen que variar según las tradiciones y necesidades de enfrentar problemas. Los indígenas viven también en laderas de serranías abruptas, donde fácilmente se pierde el suelo. Este sistema agroforestal por callejones también se puede observar en laderas. Pero en varias partes se ha desarrollado la técnica de las terrazas y captación de agua. Las “andenerías” que hoy observamos en los Andes son mudos testigos de una tradición incaica muy eficientes para manejar los suelos y el agua en terrazas.

En México, Honduras, Nicaragua, Guatemala y varios lugares más tenemos las experiencias indígenas de manejo sustentable del suelo en ladera. Para detener la erosión y mejorar los suelos los campesinos usaron el método de las terrazas. Pero las terrazas no bastan. Esta parcela tiene una gran diversidad, tanto cultural como natural, manejando arbustos, plantas anuales, de dos a diez años. Observamos dos tipos de barreras vivas. Una que sirve para romper el viento dominante con árboles de la región, cuyas raíces profundas se aprovechan sacando los nutrientes de la profundidad para dejar caer en sus hojas que al descomponerse introducen otros nutrientes que las plantas de raíces más superficiales. La otra barrera, delimita un área de la parcela en la cual se siembra pasto de corta para el ganado. El estiércol del ganado sirve de abono y se reintroduce en forma de nutrientes muy ricos al sistema cuando se siembran los cultivos anuales o para mejorar la productividad del café y de los plátanos. Además se observan cultivos de diez años o más como el café intercalado con plátano, y una parte es para cultivos anuales incluyendo hortalizas. En esta zona se usa mucho el abono del ganado que es alimentado con los pastos de corta que se encuentra en los límites de las terrazas.

Barreras vivas. Las barreras vivas alrededor de los cultivos tienen varias funciones benéficas. Si se usan en las laderas sirven para detener la velocidad del agua de tal manera que ésta se infiltre en vez de correr y llevarse toneladas y toneladas de suelo en cada lluvia. A veces no es necesario labrar las terrazas sino simplemente poner en las curvas de nivel, según la inclinación del suelo, una hilera cerrada de árboles, arbustos o pastos. También sirven para detener el suelo cuando llueve, para romper la fuerza del viento y así captar la humedad del ambiente en un mayor porcentaje que en las áreas desmontadas. Las barreras vivas sirven para forraje, leña, alimento, sombra y perchero para los pájaros e insectos benéficos que controlan las plagas. Algunos grupos indígenas como los mayas de Yucatán dejan barreras vivas de unos 20 metros de ancho con vegetación de la selva (tolché), entre parcela y parcela. De ahí salen las semillas para hacer crecer el bosque secundario en tiempos de barbecho. Asimismo, viven los animales que se pretenden cazar en cierto momento. También se sacan plantas útiles, comestibles, medicinales y para la construcción. La distancia entre barreras vivas deben establecerse, según la inclinación de la ladera. Las barreras proveen protección adecuada a los suelos cuando la pendiente no exceda el 12% de la pendiente.

En la agricultura de ladera es indispensable el uso de un instrumento popular muy útil, llamado el aparato “A”. Éste sirve para el trazo de curvas horizontales a nivel, para poder construir zanjas, barreras vivas, barreras muertas y terrazas.

Cuadro 6. Sugerencias de plantas útiles para el establecimiento de barreras vivas en áreas tropicales.

Nombre común en México y su nombre científico
Característica y forma de siembra
Zacate limón (Andropogon citratus)
Pasto mediano (1-1.5 m); se propaga vegetativamente por cepa. Sirve como medicina para el estómago, y también su cogollo se come.
Pasto guinea (Panicum maximun)
Pasto de porte mediano, se propaga por cepa; naturalizado en sitios calurosos y medio húmedos. Pasto de corta de buena calidad
Pasto elefante o king grass (Pennistum purpureum)
Pasto perenne de porte alto (más de 2 m) se propaga por cepa o por caña, excelente pasto de corte. Dejan de ser efectivos como barrera si no se corta.
Guaje, huachim (Leucaena sp)
Árbol leguminoso, hay que ver cuál variedad se adapta mejor a las distintas zonas. Hay que podarlo, sus hojas sirven como forraje, o abono verde de alto contenido de nitrógeno. Sirve para leña y sus variedades se adaptan a varias zonas climáticas.
Chícharo gandul (Cajanus cajan)
Arbustivo, leguminosa de tamaño mediano, anual o perenne, propagación por semilla, su frijol es comestible de alto valor nutritivo, follaje excelente para forraje o materia orgánica como abono verde de alto contenido de nitrógeno
Mataratón, madre cacao o cocuite (Gliricida sepium)
Árbol leguminoso de tamaño mediano que se establece por semilla o estaca. Fuente de leña, guía para la vainilla. Sirve para forraje, leña, o generación de materia orgánico de alto contenido de nitrógeno


Figura 20. Tecnología de tierras agrícolas de ladera, San Martín Cerro Coquito, Lalana, Oaxaca, México. [1]

Pie de imagen: Sistema de comunidades de la Chianantla para la conservación de suelos, humedad, el mejoramiento de la fertilidad del suelo y el incremento de la productividad ecológica, así como de conservación del bosque.


[1] RED/Gac, Cuadernillos de orientación para el uso de la agricultura de cobertura en México. Experiencias en trópico húmedo, en prensa.

 
     
 
 


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